Lo que dejó Automechanika 2026

Lo que dejó Automechanika 2026

La reciente edición de Automechanika nos brindó un panorama de una industria que aprendió a vivir en el barro.

Por Fernando Grieco, editor de Autos del Podio

Caminando por los pasillos de La Rural estos días, la sensación era una sola: el sector autopartista argentino es un sobreviviente nato. Automechanika Buenos Aires 2026 no fue solo una feria de fierros y luces; fue el termómetro de una realidad que nos toca a todos. Con las ventas de los 0km en el freezer, el negocio hoy pasó al mostrador del repuestero: la prioridad absoluta es hacer durar el auto que ya tenemos en el garaje.

Lo que más ruido hizo en los cafés del predio fue la «invasión» silenciosa de los pabellones de China y Turquía. Es una pelea desigual: mientras las pymes nacionales hacen malabares con los costos y los impuestos, los importados aterrizaron con precios hasta un 30% más bajos. Para el que tiene que cambiar una bomba de agua o un kit de distribución, la billetera manda, y esa es la encrucijada que se llevó toda la atención en esta edición.

En la recorrida técnica también se vio esa brecha que asusta. Por un lado, te muestran escáners de 5.000 dólares que parecen salidos de la NASA para arreglar autos híbridos conectándose directo con Alemania. Por el otro, tenés al mecánico de barrio que le pone el pecho a la falta de insumos con lo que tiene a mano. «Tenemos el oficio y las ganas, pero nos falta el contexto», nos decía un fabricante mientras juntaba folletos. Una especie de resumen perfecto: el talento sobra, pero la falta de crédito y reglas claras le ponen el freno de mano a cualquiera.

Sin embargo, nos vamos de la feria con una certeza: el sector no piensa tirar la toalla. Ver a casi 30.000 personas buscando la forma de innovar y dándose la mano para cerrar acuerdos te da una pauta de que el motor sigue encendido. Las pymes argentinas están modernizando lo que pueden y los mecánicos se están capacitando como nunca para lo que viene. No será fácil, pero si algo quedó claro en esta Automechanika es que hay equipo para dar pelea. Ahora falta que el horizonte económico nos deje de poner palos en la rueda para que, de una vez por todas, podamos poner la quinta y arrancar.

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