Con la Titano, Fiat retomó la producción de pick ups en el país. Pero esta vez, con un salto cuantitativo y en uno de los segmentos más competitivos del mercado local.
En mayo de 2025 comenzó a producirse en el Polo Industrial Córdoba de Stellantis la pick up Fiat Titano. Con una inversión de 385 millones de dólares, el utilitario de la marca italiana es el punto de partida de un proyecto que tiene previsto desarrollar, producir y comercializar con la misma plataforma vehículos de diferentes marcas que integran el grupo automotriz, tanto para el mercado interno como para abastecer a países de la región.
Con la Titano, la marca Fiat retoma una larga tradición en el país en la fabricación de utilitarios que había comenzado en los años 60 con la Fiat Multicarga 1500 y que concluyó en los 90 con los últimos ejemplares del Fiorino. La apuesta de Stellantis es fuerte, sobretodo en un país que se ha especializado en los últimos 30 años en la producción de pick ups medianas con sólidos exponentes de las diferentes compañías que no solo son referentes en sus categorías, sino que disputan mano a mano por el liderazgo del mercado local con vehículos de segmentos diferentes. La decisión de producirla en Córdoba se inscribe en la reciente historia industrial del país y responde a las capacidades desarrolladas por la industria autopartista local a partir de la mencionada especialización.

El lanzamiento comercial de la Titano se concretó a fines de junio. El ADN de la pick up de Fiat deriva de la alianza entre el fabricante chino Changan y Peugeot PSA que dio nacimiento, en 2019, a los utilitarios Changan Kaicheng F70 y Peugeot Landtrek. Con la posterior integración de la marca francesa dentro del grupo Stellantis, el utilitario adquirió otras identidades entre las que se incluye la Fiat Titano, la RAM 1200 y la recientemente presentada RAM Dakota. Por su parte, fuera de China la Changan Kaicheng F70 se comercializa como Changan Hunter. Para diferenciarse, cada marca adoptó un frontal personalizado y detalles en los laterales y en el equipamiento.
La Titano completa hacia arriba la variada oferta de utilitarios de Fiat que comienza con la Strada y tiene como escalón intermedio a la Toro, pero, a diferencia de estas, el nuevo producto adopta una configuración más tradicional para este tipo de vehículo con chasis independiente, un guiño para los puristas que sostienen que para ser pick up hay que tener chasis.
El toque Fiat
Stellantis Argentina nos facilitó la versión Freedom Plus AT8 AWD, ubicada por debajo del escalón más alto que representa la Ranch. Como toda la línea, está impulsada por el motor Multijet 2.2 turbodiésel, que comparte con la RAM Rampage y que se producirá en Córdoba, que dispone de una cilindrada de 2.184 cc y entrega una potencia de 200 cv y un torque de 450 kgm.
La pick up de Fiat está equipada con el sistema SCR (Reducción Catalítica Selectiva) para reducir emisiones contaminantes, esto implica que cada cierta cantidad de kilómetros debe hacerse una carga de urea en un tanque separado del de combustible. El vehículo dispone de un sistema que avisa al conductor cuando debe hacerlo.
En esta versión, el motor está acoplado con una caja automática de ocho velocidades. Esta Titano puede conducirse tanto en opción 4×2 como 4×4, a través de tres modos: 2H (alta velocidad, tracción 4×2 para uso en ruta y urbano), 4Auto (alta velocidad, tracción 4×2 para caminos de tierra y senderos irregulares) y Push4L (baja velocidad, tracción 4×4 para todoterreno extremo). Cada una de estas opciones es fácilmente operable a través de una selectora ubicada en la consola central).

El frontal es donde se nota el mayor esfuerzo para dotar a la Titano de una identidad que la diferencie de sus “hermanas”. La grilla de diseño trapezoidal está integrada por barras tridimensionales en negro brillante y aloja en el centro el logo tipográfico “Fiat” con un fuerte protagonismo sostenido en su tamaño y terminación cromada. La parte superior de la grilla también es cromada, evidenciando su pertenencia a un segmento superior. Los paragolpes llevan el color de la carrocería y alojan en sus extremos los faros antinieblas y en la parte inferior un protector frontal. Estos toques de cosmética ayudaron no solo a reforzar la identidad de marca sino también para actualizar un diseño que ya tiene algunos años.
El lateral se destaca por el aspecto musculoso, en especial por el ensanche de los guardabarros delantero y trasero en la zona del pasaruedas, reforzado por la aplicación de unos fenders en plástico semimate. La vista lateral siempre es la más difícil de diferenciar de otras versiones o marcas, en esta versión se agregó un estribo, llantas diamantadas de 17” y se aplicó una gráfica sobre la caja con la leyenda “4×4” que contrasta con el color Plata Bari de la carrocería. Además, incluye una barra San Antonio con ornamentaciones plásticas que refuerzan su estética e incrementan la seguridad en caso de vuelco. Como contrapartida, las dos barras centrales afectan el campo visual de la luneta.
En la vista trasera, el modelo se identifica tanto con la leyenda “Fiat”, ubicada en el centro, y “Titano”, abajo, con tipografías cromadas. La misma terminación se aplica en la manija del portón. El paragolpes combina sectores en gris y negro. Por debajo del paragolpes aparece el gancho que permite remolcar una carga de hasta 3.500 kilos.
Espacio y sobriedad
Con su 5.300 mm de extensión y una distancia entre ejes de 3.180 mm era previsible encontrarnos con un habitáculo espacioso. Y así fue. Adelante dos confortables butacas tapizadas en cuero gris permiten encontrar fácilmente la mejor posición tanto para el conductor como para el acompañante. Entre ellas, una consola central aloja el comando eléctrico del freno de estacionamiento, dispone de depresiones para alojar botellas o vasos y una cavidad cerrada con una tapa que hace las veces de apoyabrazos.
El banco trasero acomoda tres ocupantes y los respaldos son rebatibles en proporción 60/40 permitiendo guardar objetos detrás de ellos. En el habitáculo hay lugar para acomodar todo, con cavidades abiertas y cerradas para vasos, botellas y objetos personales. Los respaldos de las butacas disponen de ganchos con capacidad para soportar una carga de hasta 4 kilos.
El gris es el color predominante en el interior. El cuero no solo recubre a los asientos sino también detalles como parte de los apoyabrazos de las puertas y el volante. La terminación no es lujosa, pero sí sobria. Predominan los tonos satinados y hay sectores limitados en plástico brillante.

El interior ofrece una ergonomía bien estudiada con los principales comandos a mano, en especial la selectora de cambios. La posición “Parking” se activa de manera independiente y con ella también el freno de estacionamiento. Los comandos de balizas, cierre y apertura de puertas y activación/desactivación del control de estabilidad, entre otros, se distribuyen en teclas de tipo piano de fácil acceso y visibilidad. Los controles del aire acondicionado/calefacción y del volumen de radio son a perilla, y se agradece. Solo nos resultó incómodo el accionamiento de los comandos del levantavidrios, se superpone parcialmente con la manija de la puerta y dificulta su operación. Algo que llamó la atención es la presencia del encendedor de cigarrillos. Hacía tiempo que no lo veíamos en vehículos contemporáneos, parecía definitivamente “erradicado”.
El instrumental es analógico, de fácil lectura, con velocímetro a la izquierda y tacómetro a la derecha. Entre ellos una pantalla digital de 4 pulgadas ofrece información sobre el vehículo y condiciones de marcha. Se puede seleccionar la información que brinda, pero no su diseño. Por encima de las rejillas de ventilación se ubica la pantalla multimedia de 10 pulgadas.
La Fiat Titano posee una capacidad de carga de 1.020 kilos y una caja con un volumen máximo de 1.354 litros. En esta versión, la caja está cubierta por una lona marítima.
1.000 km de autonomía
Una vez en marcha, solo basta con peinar el pedal del acelerador para que el Multijet responda de inmediato. La transmisión es de ocho relaciones totalmente automática, pero para una respuesta más franca o para determinadas condiciones del tránsito se puede optar por la función manual. El muy buen aislamiento acústico hace apenas perceptible su funcionamiento. El andar es confortable, los neumáticos 265/60 R18 absorben las irregularidades del terreno que casi no se trasladan al habitáculo. La Titano frena muy bien. Los frenos son a disco ventilados en las cuatro ruedas.
En ruta, se puede “crucerear” a 110 km/h con un motor relajado que gira a unas 2.000 rpm. A ese régimen, el consumo resultó de 7,4 litros cada cien kilómetros. Si consideramos que el tanque es de 80 litros, la autonomía supera los 1.000 kilómetros. Por su parte, el consumo mixto (urbano-ruta) nos dio un poco más de 9,2 litros cada 100 km.

La Titano es una pick up segura. Su equipamiento incluye seis airbags (frontales, laterales, cortina), control electrónico de estabilidad (ESP) y de tracción (TCS), sistema de frenos ABS, asistencia en frenado de emergencia (EBA), ESP adaptativo con modo de conducción para nieve y arena, entre otras asistencias. Otro detalle que contribuye a la seguridad en la conducción es la cámara 180° offroad ubicada en el espejo derecho.
La pick up de Fiat es una jugada osada por parte de Stellantis. No la tiene fácil en un mercado donde la mayoría de las marcas instaladas fabrica pick ups medianas, muchas de ellas consolidadas en el mercado desde hace más de dos décadas. Pero su buena capacidad de carga, equipamiento y un motor de bajo consumo son sus principales atributos para dar la batalla.


